jueves, 9 de octubre de 2014

PRECEDENTES DEL FONÓGRAFO (I): EL FONOAUTÓGRAFO


A simple vista se advierte que Edouard-Leon Scott de Martinville se inspiró en el experimento de 1807 de Thomas Young[1], porque utilizaba una especie oscilógrafo mecánico para fijar el rastro del movimiento ondulatorio sobre un soporte. Leon Scott, que había nacido en 1817 en París, entró a trabajar muy joven en la imprenta de su padre como corrector de obras relacionadas con la ciencia. Este empleo, que ejercía desde 1834, le sirvió para conocer a muchos científicos que frecuentaban el taller familiar. Como en aquellos años la fotografía acababa de facilitar el registro de las radiaciones luminosas, los sabios se preguntaban si de igual manera se podría avanzar en la fijación de las vibraciones sonoras.

Hacia 1852, encontrándose Scott corrigiendo las pruebas de un tratado de fisiología del profesor Longet, se encontró con unos grabados de anatomía auditiva. Pensó entonces imitar el funcionamiento del aparato auditivo plasmándolo en un sistema mecánico; sustituyendo el tímpano por una membrana elástica y la cadena de huesecillos por una serie de palancas que moverían un estilete que presionaría en una superficie de papel cubierta por humo. Su fin último era desarrollar un método de estenografía o taquigrafía con el que grabar una conversación completa sin ninguna omisión. Terminó el diseño varios años después y lo entregó a la Academia Francesa de las Ciencias el 26 de enero de 1857. Dos meses después, recibió la patente francesa[2].

 
Retrato de Leon Scott, dibujo y fotografía del Fonoautógrafo

El aparato consistía en una bocina que recogía las ondas y por cuyo extremo más abierto se hablaba o cantaba. En el extremo opuesto tenía una membrana elástica unida a un punzón que vibraba cuando llegaba el sonido. El movimiento de esas vibraciones se recogía -a través del punzón- sobre un cilindro giratorio recubierto de papel ahumado. Scott formó una sociedad para fabricar sus Fonoautógrafos y logró vender varios a laboratorios científicos, que los usaron para la investigación del sonido[3]. Pero no tuvo apoyo de la Academia de las Ciencias y su descubrimiento cayó en dominio público. Suponemos que el origen de esta contrariedad estaba en que el Fonoautógrafo podía transcribir sonido a un medio visible, pero no tenía modo de ser reproducido. No obstante, hasta la llegada del Fonógrafo a partir de 1877 no se entendió que la onda grabada por el Fonoautógrafo podía ser reproducirse.

 
Lámina de Fonoautógrafo

En la prensa de la época el hallazgo se vivió con escepticismo y curiosidad y, en el caso de España, con la fantasía que nos caracteriza:

 
Impresiones sobre el Fonoatógrafo en el periódico La España de 12 de mayo de 1857. 

Con todo, Scott hizo muchas pruebas del aparato algunas de las cuales depositó en la Académie des Sciences francesa. Un total de doce láminas de Fonoautógrafos impresionadas por él mismo que durmieron siglo y medio, hasta que en 2008 los historiadores americanos de sonido Patrick Feaster y David Giovannoni las encontraron en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial. Alguna data de 1853, pero es inaudible. La mayoría son de 1860. Una vez escaneadas, se realizó una copia digital en el Laboratorio Nacional Lawrence de Berkeley y se trataron todas las muestras para poder ser reproducidas en un programa informático previamente desarrollado por la Biblioteca del Congreso. Este programa supone un método alternativo de reproducción de sonido, a través de la conversión gráfica de las ondas sonoras.

Una de estas láminas, impresa del 9 de abril de 1860 recoge a alguien cantando "Aun Clair de la Lune" durante 10 segundos. Lo que significa que Leon Scott se adelantó en 17 años a Edison. En lo sucesivo, Scott impresiona varias versiones más de esta canción, así como la escala musical cantada (do-re-mi-fa-sol-la-si), un extracto del Othello del dramaturgo francés Jean-François Ducis, otro trozo del drama pastoral Aminta de Torquato Tasso, el Vole, petite abeille de la ópera cómica Le Reine Topaze de Victor Massé,  entre otras muestras menos audibles. 

 Ejemplos 1853-1860

Cuando Edison anunció su Fonógrafo en 1877, Leon Scott cayó en la cuenta de las posibilidades de su Fonoautógrafo pero ya fue demasiado tarde. Tras haber pasado el resto de su vida como librero en París, falleció el 26 de abril de 1879.



[1] En la entrada “INSPIRADORES DE LA MÚSICA GRABADA”  de este mismo blog ya escribí sobre la importancia del inglés Thomas Young en el origen del proceso físico que dio lugar al Fonoautógrafo y sus derivados. http://chemilopez.blogspot.com.es/2014/08/inspiradores-de-la-musica-grabada.html 
[2] El 25 de marzo de 1857. 
[3] El aparato resultó útil para el estudio de los sonidos vocales y fue usado por los Donders, Schneebeli y Marage.

No hay comentarios:

Publicar un comentario